«Lo encontró maravillosamente». ¿Puede ser un adverbio complemento predicativo según la nueva gramática (RAE)?

1. ¿Puede un adverbio desempeñar la función de complemento predicativo?

La respuesta, según la RAE, es afirmativa. Así queda reflejado tanto en la  Nueva gramática de la lengua española (2009) como en el Glosario de términos gramaticales (2020). En este asunto se diferencia claramente de la gramática tradicional escolar, según la cual un predicativo se caracteriza por la concordancia de su núcleo con el núcleo del sujeto o del complemento directo. Vamos a analizar esta cuestión tomando como ejemplo la oración del título: Lo encontré maravillosamente. 

2. Un adverbio de modo o manera puede ser complemento predicativo en la nueva gramática

Como no hay concordancia entre un el sujeto o el complemento directo, en la gramática tradicional escolar se descarta que la oración mencionada contenga un predicativo. Desde esta perspectiva, el adverbio «maravillosamente» sería, pues, un complemento circunstancial de modo.

Sin embargo, la RAE se basa en otros criterios para determinar si determinado sintagma o grupo desempeña la función de complemento predicativo. Hay que partir de la siguiente base: para la RAE un predicativo es una variante del atributo. Dicho esto, la deducción inmediata es la siguiente: si en la gramática tradicional se admite que un adverbio puede ser atributo (Su hermana ya está bien), ¿por qué no lo puede ser un predicativo, que es como un atributo pero con verbo predicativo? 

Pero vayamos a la idea nuclear: para la nueva gramática de la RAE el predicativo se caracteriza por ser la función sintáctica que se predica de otro sintagma, independientemente de que dicha función sea desempeñada por sintagma adjetivales (La profesora le escribió MUY CONTENTA), nominales (Lo consideran UN MÉDICO), preposicionales (Lo adquirió DE ALGODÓN), adverbiales o una oración de relativo (Los hay QUE SIEMPRE LLEGAN TARDE) . Los ejemplos están tomados del Glosario de términos gramaticales (el sintagma subrayado es aquel del que predica el predicativo), página 66. Habría que añadir, como aparece en el libro mencionado y en la Nueva gramática de la lengua española, otras tipos de palabras (las formas no personales y las oraciones que están crean: oración de infinitivo, participio y gerundio).

En la página antes mencionada se aclara lo siguiente: «Cuando los rasgos morfológicos lo permiten, el complemento predicativo concuerda en género y número con el que elemento que se predica: Los soldados [masc. pl.] avanzaban TEMEROSOS [masc. pl.]». Dicha concordancia es, pues, un rasgo caracterizador del predicativo, pero, si no se cumple, nada impide que nos encontremos con un predicativo, como se observa en los ejemplos aportados. Puede llamar aquí la atención que también pueda desempeñar la función de predicativo  un sintagma preposicional, pero así se afirma en NGLE y GTG. Dejamos esta cuestión para un próximo artículo. 

¿Qué clase de adverbios pueden ser el núcleo de un complemento predicativo?

En la página del Glosario de términos gramaticales (GTG) arriba mencionada se aclara que el sintagma adverbial desempeña la función de complemento  predicativo  con mucha menos frecuencia que el adjetival o el nominal. ¿Puede ser cualquier clase un predicativo? No. En principio, solo algunos de modo o manera, especialmente los siguientes: bien, estupendamente, divonamente, magníficamente, maravillosamente y sinónimos. También algunos adverbios de tiempo, pero esta cuestión es más polémica. 

Así pues, en la oración Lo encuentro maravillosamente se cumple con el rasgo principal del predicativo: un sintagma, maravillosamente en este caso, predica de otro: un complemento directo. Se observa también una característica esencial en la que se insiste en las publicaciones de la RAE citadas: el predicativo implica una doble predicación o, lo es lo mismo, una predicación secundaria.  Es decir, de un sujeto o un complemento directo (también, en menor medida, de un complemento indirecto, un complemento de régimen, un complemento del nombre, incluso de un constituyente de un sintagma) se predica doblemente. Por ejemplo, en Los soldados avanzaban temerosos se predica doblemente del sujeto: se dice que avanzaban  y que estaban temerosos.  Esta doble predicación es asumida en la gramática tradicional, pero solo para los sintagmas adjetivales y algunos nominales. La RAE lo extiende a otro tipo de sintagmas. 

¿Hay doble predicación en Lo encontró maravillosamente? Sí, pues de alguien, el complemento directo en este caso (lo) se dice que fue encontrado y que estaba maravillosamente (es decir, estaba estupendamente, bien, magníficamente, divinamente). Lo que se quiere decir es, por tanto, que «Lo encontré y estaba maravillosamente» o «Cuando lo encontré estaba maravillosamente». Es la predicación secundaria.

Por último, hay que tener en cuenta, además de lo dicho, que en esta oración el verbo encontrar pertenece a la categoría semántica de verbos de percepción y juicio (estimar, juzgar, figurarse…), como ver (como en No veo claras sus intenciones) y considerar. Los  verbos señalados, y otros como notar, presumir, adivinar, etc., seleccionan un complemento predicativo obligatorio (Te noto CANSADO, Lo veo POSIBLE , La creía INTELIGENTE, Considero IMPOSIBLE el acuerdo). Si se quiere ampliar más información, es recomendable leer las páginas de las que hemos extraído los ejemplos:  730-731 de la NGLE Manual

¿Por qué maravillosamente no es atributo en la nueva gramática?

La respuesta es fácil. Sería la misma que ofrece la gramática tradicional: es incompatible que en una misma oración exista un complemento directo y un atributo. Es cierto que, para la nueva gramática, existen los verbos semicopulativos o pseudocopulativos y, en algún caso, encontrar  sería uno de ellos, pero, cuidado, lo sería el verbo pronominal encontrarse si ha perdido su valor semántico pleno y equivale semánticamente a «estar», como en Me encuentro enfermo.  

¿En ningún caso el adverbio que aparece  en Te encuentro maravillosamente puede ser CCModo en la nueva gramática?

Podemos hacer hipótesis e imaginar que esa oración se formula en un contexto en el que maravillosamente equivale a de modo extraordinario, mágico, especial… En este caso sí sería CCModo pues la interpretación es distinta. Ya no hay doble predicación, sino que se infiere que maravillosamente (bien, estupendamente) no es el modo en el que está la persona vista por el sujeto,  sino cómo se ha producido la acción verbal. En este caso, encontrar no implica ya una percepción psíquica o un juicio por parte del sujeto. 

¿Los docentes deberían enseñar en clase que un sintagma adverbial puede ser  complemento predicativo?

Desde mi punto de vista, no debería tocarse este caso y similares en la ESO. Sin embargo, sí en Bachillerato, nivel en el que los alumnos pueden tener la madurez y capacidad de abstracción adecuadas para comprenderlo. Obviamente, si estamos en una comunidad autónoma en la que se sigue la nueva gramática de la RAE, puede enseñarse en cuarto de la ESO. En cualquier caso, no sería oportuno (insisto, desde mi punto de vista) explicar que el predicativo únicamente existe si concuerda su núcleo con el núcleo del sujeto o del complemento directo. Sería un reduccionismo innecesario.  Como hemos dicho, incluso un sintagma preposicional puede desempeñar esa función. Ejemplo: Shankar subió al barco sin su documentación. Está claro que sin su documentación no informa sobre la manera en que se realiza la acción verbal. Pero, como hemos avanzado arriba, dejamos para otra entrada los casos en  los que un sintagma preposicional desempeña la función de predicativo.

Ahora bien, siempre hay que partir de la base siguiente: lo importante no es la identificación de la función, la etiqueta. Lo importante es que el alumno reflexione y comprenda el porqué. Muchos, incluso en Bachillerato, tienen dificultades para reconocer el complemento predicativo en oraciones sencillas como El niño llegó feliz, ya que no pocos analizarían el sintagma adjetival como complemento circunstancial de modo. Esto demuestra que ni siguiera las reglas de la gramática tradicional son comprendidas, pues ellos tienen sus propios automatismos: es CCModo porque le pregunto ¿cómo llegó? y me responde feliz. De nada sirve así la sintaxis. Esta ha de ser enseñada no con la finalidad de etiquetar sin más, sino de hacer reflexionar, pensar, comparar… para que comprendan la razón de por qué sí o por qué no es desempeña una función u otra. 

Quizá puede dar mejor resultado que el docente (se admiten otras propuestas, que pueden ser expresadas abajo, en comentarios), incluso antes de explicar nada, le lance a los alumnos la siguiente propuesta: que expliquen la diferencia entre el siguiente par mínimo:

a) Lo encontré maravillosamente dos meses después de su accidente.

b) Lo encontré casualmente dos meses después de su accidente.   

ENLACES INTERNOS:

-Análisis de oraciones simples y compuestas.

Identificación de funciones sintácticas en oraciones simples (test autoevaluable)

El complemento predicativo

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