Análisis de «Lo vio con Juan»: ¿predicativo o complemento circunstancial de compañía?

1. Introducción

Tradicionalmente, en las clases de Secundaria y Bachillerato analizamos el sintagma «con Pedro» como un complemento circunstancial de compañía. Ahora bien, varios lingüistas y los dos últimos libros de gramática publicados por la RAE no analizan ese sintagma o grupo como complemento circunstancial. Es un asunto polémico, donde la línea entre una opción u otra es escurridiza. Vamos a analizar este sintagma desde un nivel superior, por ejemplo como si fuera un segmento de una oración más larga en una oposiciones. No lo trataría, por supuesto, en la ESO, donde explicamos que el predicativo es un SAdj (Ella llegó feliz a casa) o SN (Eligieron alcaldesa a María) que concuerda con el sujeto o el complemento directo la mayoría de las veces (en algunas ocasiones, con un CI, un CRégimen o incluso un complemento del nombre). 

 

2. El complemento circunstancial y el predicativo en la RAE 

Se entiende por complemento circunstancial en la NGLE a aquel complemento adjunto, es decir, no requerido o seleccionado obligatoriamente por el verbo que puede expresar una circunstancia temporal o de lugar, una ponderación o grado, un utensilio, un ser que recibe daño o provecho, etc. ¿Qué designa el complemento de compañía?  Es el complemento que «denota un ser, generalmente animado, que acompaña al sujeto o participa con él en el desarrollo del proceso verbal» (página 209, NGLE Básica). ¿Qué entiende la RAE por predicativo? Es un tipo de atributo que no acompaña a verbos copulativos o semicopulativos, sino a verbos plenos: Los chicos volvieron exhaustos.  Si nos detenemos en el análisis observamos que hay una doble predicación, en este caso, del sujeto: una de carácter verbal (a) y otra adjetiva (b), que es la que habitualmente analizamos como predicativo:

a) Los chicos llegaron.

b) Los chicos están exhaustos.

Ahora bien, a diferencia del análisis tradicional escolar, que solo contempla que el predicativo sea un sintagma adjetivo  (Salió contenta de su casa) o nominal (Nombraron alcalde a Pedro), para  la RAE (y otros gramático) puede ser también un sintagma preposicional (Cruzó la carretera sin zapatos) o  adverbial (Te veo estupendamente).  Claro, aquí ya se complica el asunto, porque no hay concordancia. Ahora bien, hay predicación secundaria. Ejemplo: Él salió al balcón sin zapatos. Tenemos una doble predicación: del sujeto se predica por una parte que salió y, por otra, que estaba sin zapatos.

a) Él salió al balcón.

b) Él estaba sin zapatos.

Muchas veces podemos corroborar esa doble predicación porque el sintagma preposicional se puede sustituir por un sintagma adjetivo: 

Él salió al balcón descalzo. 

Es importante tener en cuenta que el predicativo, para la RAE, puede tener varios valores (NGLE Manual, páginas 731-733): descriptivo (estado temporal de la entidad de la que se predica), resultativo, condicional, modal o resultativo (expresa el estado final descrito por el verbo). 

En el ejemplo propuesto el predicativo, sin zapatos,  tienen un carácter descriptivo (describe un estado transitorio o temporal del sujeto en en este caso). Un ejemplo de valor modal: Toma la leche sin azúcar

3. ¿Es predicativo o CCCompañía «con Juan» en «Lo vio con Juan»

 Hay que suponer que «lo» es una persona, de modo que vamos a asignarle un nombre cualquiera: Él vio a Pedro con Juan. A continuación nos preguntamos: ¿la acción de ver se lleva a cabo con Juan?  Si vamos   al esquema verbal, es decir, «Alguien ve a alguien con otro»,   comprobamos que la acción de «ver» no  se lleva a cabo «con Juan», es decir, no es complemento circunstancial de compañía. Lo que indica el complemento es el estado en que se encuentra la persona vista.  Es decir, «con Juan» es un predicativo del complemento directo, como vemos en b):

a) Él vio a Pedro.

b) Pedro estaba con Juan.

Si buscamos un adjetivo (que no siempre puede encontrarse) quedaría así:

Él vio a Pedro acompañado.

Para ver el contraste, en Juan salió con María del portal  Esteban come con Pedro hoy, la acción de salir  o comer se llevan a cabo con los sintagmas preposicionales «con María» y «con Pedro», respectivamente. Por tanto, desempeñan  la función de complemento circunstancial  de compañía. 

4. ¿Puede interpretarse de otra manera para que sí sea CCCompañía?

Haciendo cambios, podríamos interpretar (hacemos explícito el sujeto): 

Él vio a Juan con Pedro. 

Si entendemos que los que están juntos son el sujeto y Pedro, sí, podríamos analizar «con Pedro» como complemento circunstancial de compañía. No parece que sea esa la intención del que pronuncia la frase tal como está formulada originalmente, pero se puede admitir que sería CCCompañía.  

5. Pero ¿seguro que no hay CCCompañía en otros contextos?

Sí, lo hay. Si entiendo que «lo» no es una persona sino una cosa, todo cambia. Ejemplo:

Él vio con Juan la casa / el río / la montaña… 

En este caso se infiere que el sujeto y Juan están en compañía viendo algo. Sin embargo, arriba, en el apartado 3, se infiere que alguien ve que una persona esta acompañando a otra. 

Aquí sí hay complemento circunstancial de compañía porque la intención del que pronuncia la frase es recalcar que el sujeto y Juan están en compañía viendo algo (la casa el río, la montaña, el coche, etc.). 

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Análisis de un par mínimo sintáctico

1. Introducción: par mínimo sintáctico

¿Qué diferencias hay en el análisis del siguiente par mínimo sintáctico? Recordemos antes que «par mínimo» es un concepto que nace en la fonología para referirse a una pareja de palabras que en una lengua se diferencian  en un solo sonido. De aquí pasa a la sintaxis, entendiendo por tal un par de oraciones que tienen una diferencia en una palabra. Quizá el siguiente no es, en puridad (hay dos diferencias entre ellas), un par mínimo, pero nos sirve para que los alumnos reflexionen y sepan explicar las diferencias entre una oración y otra (ese es uno de los objetivos de la sintaxis: reflexionar, desarrollar tu pensamiento crítico, advertir que un mínimo cambio formal implica un cambio en el significado de la oración, que debes escribir con precisión y evitar la ambigüedad, etc.). 

Este es el par mínima sintáctico que vamos a analizar:

a) Dieron las doce en el reloj.

b) El reloj dio las doce.

2. Análisis de «El reloj dio las doce»

Empezamos por el segundo ejemplo, ya que no debe suscitar ninguna duda su análisis. El sujeto es «el reloj», pues concuerda en número y persona con el verbo «dio». El reloj dio las doce / Los relojes dieron las doce.  El sintagma nominal «las doce» es el complemento directo, ya que se puede conmutar pronominalmente por «las»: El reloj las dio. Si algún alumno identificara «las doce» como sujeto solo bastaría con contestarle que es imposible, puesto que «dio» está en singular y «las doce» en plural; por otra parte, la acción de «dar», realizada aquí por un mecanismo,  es posible, pero las «horas» no pueden realizar una acción. Quizá no vean tan claro la transformación a pasiva: «Las doce fueron dadas en el reloj» (es raro este uso), pero recordemos que hay verbos que tienen complemento directo y no pueden transformarse a sujeto en la pasiva. La prueba clave es la concordancia. Por supuesto, nos olvidamos de formularle preguntas y, es más, aquí podemos demostrarle  que  no tienen sentido: la pregunta «¿qué?» podría ser válida para que la respuesta sea tanto «el reloj» como «las doce».

 

3. Análisis de «Dieron las doce en el reloj»

Empezamos por el tejado: «en el reloj» no hay duda de que es un complemento circunstancial, aunque puede ser un dolor de cabeza atinar con exactitud. Puede ser lugar, pero también instrumento. Esto ocurre con los complementos circunstanciales, que, en mi opinión, con decir CC debería bastar. Indicar que es de tiempo, modo, materia… es una identificación semántica, pero aceptamos que hay que ponerle el marbete oportuno, lo que a veces es difícil.

Pero vamos al asunto importante. ¿Qué función desempeña «las doce»? Recurrimos a la «regla de oro» de la sintaxis para identificar el sujeto: este concuerda en número y persona con el verbo (salvo excepciones como «Eso son tonterías»). Si digo «la una», ¿cambia el verbo a singular? O al revés, si escribo «dio», ¿cambiar obligatoriamente algún al mismo número y persona? Veamos la primera posibilidad, que es la más directa:

«Dio la una en el reloj»

¿Es correcto gramaticalmente? Por supuesto. Lo incorrecto sería «*Dieron la una en el reloj». ¿Quién las dio? ¿Dónde está el sujeto entonces? No puede ser otro que «las doce». No hay impersonalidad, sino concordancia entre ambos: sujeto y núcleo del predicado. Otra cosa es que fuera un contexto distinto, entendiendo «las doce» por «las doce campanadas», pero no es el caso. 

Hagamos una comprobación en Internet. Ponemos «Dio la una en el reloj» y nos salen 72000 resultados; escribimos entre comillas «Dieron la una en el reloj» y salen tres raquíticos resultados que proceden de foros. No digo que se escriba mal en ellos, pero no son fuente de autoridad. Vamos a esta, a la RAE. ¿Qué nos dice? Dejo una consulta dirigida a ella y la respuesta:

Duda Dieron la una TWITER

 

 

 

 

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4. ¿Hay posibilidad de que «las doce» sea complemento directo en «Dieron las doce en el reloj»?

A pesar de que suele usarse «Dieron la una», por «contagio» de «Dieron las dos, las tres, las cuatro…», en el caso expuesto no existe esa posibilidad como gramatical. No solo porque lo diga la RAE, sino porque para que así fuera el sujeto sería «El reloj». Por eso, con toda la intención,  he puesto en esa oración la palabra «reloj» como CC. Es decir, se podría admitir que es CD «las doce» y «la una» en «Dieron las doce / dieron la una», pero eso equivale a decir que hay un sujeto tácito (subrayado): «El reloj dio la una», «Los relojes dieron la una»; ahora bien, se anula tal posibilidad en la oración propuesta al aparecer, como he dicho, el sintagma «en el reloj», pues no tiene sentido «*El reloj dio la una en el reloj».

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Análisis de la oración «No se portó como debía» (nivel avanzado)

Introducción

Análisis de la oración «No se portó como debía». Vamos a analizar esta oración desde la perspectiva de la gramática tradicional, por un lado, y, por otro, desde la nueva gramática de la RAE, presente en la Nueva gramática de la lengua española (2009) y el Glosario de términos gramaticales (2020). Atención: Esta oración, aunque breve, la podríamos encontrar inserta en una oración más larga. Se analiza  para un nivel avanzado. Si eres opositor, te invitamos a visitar LITTERAM y escribirnos al correo contacto@preparadoresoposicionesdelengua.com para recibir más información o en la web www.preparadoresoposicionesdelengua.com

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ANÁLISIS SEGÚN LA GRAMÁTICA TRADICIONAL

Según la gramática tradicional, estamos ante una oración compleja constituida por una oración principal, con un sujeto tácito (3ª persona del singular, él o ella) y un predicado (el resto de la oración) cuyo verbo principal es el verbo pronominal «se portó». De dicho verbo depende una subordinada adverbial de modo: «como debía», que tiene un sujeto tácito, un nexo (como) y un núcleo del predicado verbal: «debía». La oración consta de un modificador de negación: «no» (llamado de varias maneras en el análisis tradicional: circunstancial de negación, modalizador oracional, adverbio de negación…). La oración (en esto coincide con la visión de la nueva gramática) es predicativa, intransitiva, enunciativa afirmativa; la subordinada es predicativa, intransitiva, exhortativa (se presupone una perífrasis de obligación «como debía portarse) y afirmativa.      

Análisis según gramática tradicional

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANÁLISIS DE LA ORACIÓN SEGÚN LA RAE SEGÚN SU NUEVA GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2009)

Sin embargo, en la Nueva gramática de la lengua española de la RAE desaparece el término «proposición» u «oración compleja», y no considera la existencia de adverbiales de modo con «como». Entiende que «como» no funciona como adverbio conjuntivo o conjunción, como ocurre en algunos manuales que se basan en la gramática tradicional (en sus libros clave, como el Esbozo de 1973, el Diccionario panhispánico de dudas, o el Diccionario académico  siempre lo ha considerado adverbio relativo). Por supuesto, en la Nueva gramática de la lengua como (2009) o en el Glosario (2020) lo sigue considerando un adverbio relativo pero con el antecedente incorporado o implícito: «como» equivale a «del modo en que», «de la manera en que», «en el modo en que». De esta manera «como debía» equivale a «del modo en que debía». Esto significa que introduce una oración (no proposición, recuerda que desaparece en la nueva sintaxis) de relativo. ¿De qué tipo? Libre. Las oraciones que comienzan por los adverbios relativos donde, adonde, como, cuando, cuanto (incluso según en alguna ocasión) llevan el antecedente incorporado y son libres (sin antecendente explícito) con una función determinada. ¿Cuál es esa función? No es CCModo, como en la tradicional, sino complemento argumental de modo o manera. ¿Por qué? Porque el verbo «portarse» selecciona léxicamente un argumento, en este caso «como debía». Hay que tener muy presente que un pilar de la RAE en el análisis sintáctico es la división entre complementos adjuntos (son prescindibles: los complementos circunstanciales) y complemento argumentales o argumentos (sujeto, CD, CRég, algunos CI). Por tanto, la diferencia es abismal: la subordinada no desempeña la función de complemento circunstancial, sino la de complemento argumental de manera o modo.

En definitiva, según la RAE hay que analizar la oración como compuesta por subordinación (aunque acepta que se pueda llamar también compleja) formada por una principal (toda la oración) de la depende una subordinada relativa libre en función de complemento argumental de modo o manera.

Análisis según NGLE

 

 

 

 

 

 

 

 

ANÁLISIS DE LA ORACIÓN SEGÚN LA RAE SEGÚN SU GLOSARIO DE TÉRMINOS GRAMATICALES (2009)

Ahora bien, la cosa no acaba aquí. Si la Nueva gramática de la lengua española (NGLE), en el Glosario de términos gramaticales (GTG), publicado en enero de 2020 con una finalidad de herramienta didáctica para que los profesores lo usen en el nivel no universitario, la RAE no menciona en ningún momento el complemento argumental de modo o manera. ¿Qué solución podemos tomar? O bien recurrir a lo que se dice en la NGLE, o bien dejarlo como un complemento de régimen de carácter modal. A alguien le puede asaltar la siguiente duda: la oración subordinada la podemos sustituir por «así», ¿cómo va a ser complemento régimen? La RAE admite que en casos como estos, especialmente con el verbo «portar», pueda crearse un complemento de régimen con un sintagma adverbial: «Se portó estupendamente / mal / bien / regular / perfectamente…» u otros del mismo estilo. Debe quedar claro que en ningún momento podemos clasificar dichos complementos u oraciones como la del ejemplo como complementos circunstanciales, ya que estos son adjuntos (prescindibles semánticamente) y en este caso «portar» requiere un argumento (funciones exigidas obligatoriamente por el verbo), llámese complemento argumental de modo o complemento de régimen sin más, o bien con el marbete final: complemento de régimen modal.